Con el ajuste correcto, tus pechos deberían sentirse ligeramente sujetos y deberías sentir menos presión en los hombros. En definitiva, deberías sentir que tus pechos están a la altura ideal y que estás satisfecha con la forma y la comodidad.
La banda inferior debería sentirse como un abrazo firme y cariñoso. Debe ajustarse por completo para que los lados no aprieten, la espalda se mantenga horizontal y recta, y tengas una sensación general de seguridad y sujeción.
Antes de empezar a pensar en la talla de sujetador adecuada para tu cuerpo, debes decidir qué tipo de sujetador quieres usar (Buscador de Estilo). En definitiva, la copa debería quedar como si estuviera "pintada" sobre tu cuerpo. Los bordes del sujetador no deberían apretar, sino que las líneas deberían quedar planas y cómodas. No debería haber agujeros, ni siquiera debajo de los brazos, y la copa debería estar completamente llena. Si la copa es demasiado grande o demasiado pequeña, elige una talla diferente.
Solo si la banda es recta y perfecta sabrás que llevas la talla de sujetador correcta. Si la banda se sube por la espalda, probablemente sea demasiado grande. Si se hunde a los lados y resulta incómoda, probablemente sea demasiado pequeña. Así que elige una banda que te quede mejor.
El sujetador debe moverse con tu cuerpo y no deslizarse hacia arriba ni hacia abajo, ni girarse hacia los lados al levantar los brazos por encima de la cabeza y girar. ¡Esta es una buena prueba para ver si has encontrado la talla adecuada!
Si tus pechos están en una posición cómoda, todo se ajusta con suavidad y no sobresale nada, ni demasiado suelto ni demasiado apretado, y sientes como si estuvieras en un abrazo fuerte y cariñoso, ¡has encontrado el sujetador perfecto!